El Observador +

Este sitio está optimizado para 1024 x 768 o superior.

Ir a la versión Mobile

18º C

Montevideo
H 77 %

Buscar

Domingo 25 de Febrero de 2018

Ver Páginas
Buscar

Noticias en la web - Recomendado

Noticias en la web - Recomendado | Edición del día Domingo 25 de Febrero de 2018

La nueva serie española que se ve sin poder pestañear

La casa de papel, disponible en Netflix, es un thriller clásico con todos los recursos técnicos de la mejor televisión estadounidense que se devora en pocos bocados

Twitter, ya no es ninguna novedad, es una pequeña caja de resonancia del latido que se escucha afuera, en el mundo de lo tangible y real. Entonces cuando un concepto, una frase, una persona, un libro, una película, una serie, un programa de televisión, un par de zapatos, un chiste, una mentira, se repite incesantemente, se activa una alerta inmediata en el cerebro del tuitero menos atento. Y así, de pronto, sin mucha conciencia, terminamos hablando todos de lo mismo. Trending topic le llaman.
Hay series que se miran en la televisión (o en cualquiera de las pantallas) y se comentan en Twitter. Funciona así. Y hay que aprender a vivir con los spoilers o reventar. Cuando la realización española La casa de papel se estrenó en mayo de 2017 por el canal Antena 3 la vieron más de cuatro millones de personas. El hashtag #LaCasadePapel fue trending topic en España la noche de su primer capítulo. Y se repitió a fines de noviembre cuando llegó a su fin.

Netflix, este monstruo de mil cabezas que nos lleva de las narices a todos, siempre atento a lo que funciona en los canales de televisión tradicionales, incorporó la serie a su catálogo en diciembre. Desde ese entonces, La casa de papel volvió a aparecer una y otra vez en las líneas de tiempo de Twitter (y hasta en las historias de Instagram de blogueras como la italiana Chiara Ferragni, con más de 11 millones de seguidores). Y España, por si alguien aún no lo sabía, se consagra como gran realizador de ficciones televisivas.

Dicho esto, lo importante: ¿por qué La casa de papel se consume casi que sin poder pestañear y, después, deja un síndrome de abstinencia que solo se curará cuando se estrene la segunda temporada?

la casa de papel

Primero: tiene detrás un equipo ganador. Su director, Álex Pina ya logró un muy destacado y valorado trabajo con Vis a vis (también disponible en Netflix). Es un hombre de televisión. Trabaja en el rubro hace 20 años.

Segundo: una historia de fácil deglución con altas dosis de grasas trans. Esto es: solo se puede parar cuando se llega al final y el final, seguro, va a llegar rápido, después de varias horas de sueño atrasado y con el siguiente pensamiento: "Veo solo este capítulo y me duermo".

España, por si alguien aún no lo sabía, se consagra como gran realizador de ficciones televisivas.
La casa de papel es la historia de un robo memorable. El escenario es la Fábrica Nacional de Moneda y de Timbre. Los ladrones son ocho hombres y mujeres (cada uno lleva el nombre de una ciudad para ocultar su identidad, guiño o pequeño homenaje a Perros de la calle donde los nombres eran colores) reclutados por un profesor que idea un plan maestro para imprimir el dinero sin tener que hurtar un solo billete. El botín: la módica suma de 2.400 millones de euros. Después están todos los ingredientes de este plato exquisito. Hay rehenes, policías y todas las historias personales con las que cada uno llegue a esta instancia. Y la dosis necesaria de amor, ¿cuándo no? Tokio (Úrsula Corberó) dirá, en un momento: "Al fin y al cabo el amor es una buena razón para que todas las cosas fallen". Porque, claro, siempre hay algo que falla.

Tercero: el viejo y querido ritmo. A veces tan difícil de lograr para conseguir un buen thriller. La casa de papel podría ser perfectamente una producción made in Estados Unidos y en España fue valorada como uno de los mayores aciertos de 2017.

¿Por qué La casa de papel se consume casi que sin poder pestañear y, después, deja un síndrome de abstinencia que solo se curará cuando se estrene la segunda temporada?
En la reseña de El País de Madrid, Natalia Marcos escribe las siguientes líneas: "Las series españolas necesitan de vez en cuando que alguien les dé un empujón. Que alguien dé un paso adelante y lo intente. El Ministerio del Tiempo lo está haciendo. Vis a vis lo hizo. Otros prefieren jugar sobre seguro. Es normal. Pero triste y aburrido. La casa de papel quiere ser de los que dan alegría a la televisión. Para ser más exactos, alegría, fiesta e ilusión, como dice Nairobi / Alba Flores en la serie". Y la define como "osada, descarada y entretenida".

La serie, además, es muy seductora a nivel visual. Los ladrones, por ejemplo, llevan puestas máscaras de Salvador Dalí y mamelucos de un rojo potente que contrasta con el gris del edificio donde se imprime el dinero.

10lu19-tokio-1col.jpg
Úrsula Corberó es la actriz que se pone en la piel de Tokio, una de las protagonistas de La casa de papel.
Úrsula Corberó es la actriz que se pone en la piel de Tokio, una de las protagonistas de La casa de papel.
Son 13 capítulos que tienen un pico altísimo al comienzo y explota al final decayendo en los episodios del medio. Corberó dijo a El País de Madrid que la serie rompía los esquemas de lo esperado para una producción española. "Acción, con armas de por medio, violencia, poder... Pero, sobre todo, hay secuencias muy humanas", explicó.

España conquista las pantallas

Velvet, Las chicas del cable y, también, Vis a vis son algunos de los ejemplos que ya demostraron en los años anteriores que España es un país con contenidos audiovisuales ricos. En una entrevista con un medio local, Pina, director de La casa de papel, explicó el porqué. "Está en un momento muy estimulante. Hemos pasado unos años muy tremendos, y gracias a la crisis hemos aprendido a producir y a escribir con mucha más presión que ninguna otra televisión del mundo. Lo que ha surgido de ahí es gente que hace ficción con una solvencia brutal, con unos técnicos que están a un nivel salvaje, con 10 veces menos presupuesto que la ficción norteamericana, pero con unos estándares de calidad que ya nadie diferencia de la ficción norteamericana".

Para los que aún no se sumergieron en el océano de realizaciones españolas, La casa de papel es un buen punto de partida. Hay que tener un plan B, es muy probable que a los dos días la haya terminado. Sí. Se devora con ansias y placer.

Ingreso Usuarios

Mensaje de error

Enviando...

Olvidé mi Contraseña

Ingresa tu casilla de e-mail para reestablecer tu contraseña.

Enviar

Aviso de suscripción

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua.