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Noticias en la web - INFORME MERCADOS

Noticias en la web - INFORME MERCADOS | Edición del día Domingo 22 de Abril de 2018

La abundancia de maíz, otro factor de presión para el agro

El fuerte aumento en la producción de carne de EEUU es otra señal de que puede esperarse poco de los precios internacionales de los alimentos este año

Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

La baja en el precio del dólar a nivel global es uno de los factores que incide para que el agro uruguayo atraviese un momento difícil. Los metales han subido y compensaron al menos parcialmente la baja de la divisa estadounidense. Pero la mayoría de los precios de los alimentos permanece horizontal.

El mercado internacional de carnes, por ejemplo, tuvo un período en el que EEUU estuvo debilitado, tanto por razones sanitarias como por el auge en el uso de etanol, que complicó de una manera fundamental a los establecimientos ganaderos.

Desde que bajó el petróleo en 2010 y pasó la sequía de EEUU, la sucesión de cosechas abundantes de maíz y la menor importancia del etanol, determina una baja en el costo de producción de carne de EEUU y otros países que es otro de los factores que presionan al agro uruguayo.

Hubo un tiempo en el que producir a pasturas competía muy favorablemente con la producción a grano. Pero ahora EEUU viene obteniendo producciones crecientes de carne, el stock aumenta, y todo hace pensar que la próxima década será de una competencia fuerte, no solo con los estadounidenses sino con todos los productores de carne que obtienen maíz a un precio accesible, entre ellos Brasil y Argentina.

En particular los datos de stock ganadero de EEUU conocidos la semana pasada ratifican un camino de sólido crecimiento en la ganadería estadounidense que –cabe suponer– competirá cada vez más fuerte en todo el mundo.

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De la mano del maíz

La población de vacunos de EEUU se acerca a 100 millones de animales, 1% más que al 1° de enero de 2017 pero, dado que aumenta la producción por cabeza y que el crecimiento se vuelca mayoritariamente a la exportación, vale la pena seguir de cerca la tendencia.

La población se ubicó en 94,4 millones. Dentro de ella, los vientres alcanzan a 41,1 millones, 500 mil más que el año anterior y, de esa forma, solo cabe esperar la persistencia del aumento en la cantidad de terneros y por lo tanto de carne.

El pico de crecimiento fue en 2015 y 2016, la aceleración se va moderando. Tras años adversos, la baja del precio del maíz que siguió a la caída del petróleo disparó la rentabilidad de los sistemas de cría de EEUU, una rentabilidad que ha ido gradualmente haciéndose menor.

La producción de terneros, de 35,8 millones, también marca un crecimiento de 2%, mayor al ritmo de crecimiento del promedio del rodeo. Pero el incremento en la faena y en la producción de carne es más fuerte. Fueron 32,2 millones de cabezas, 5% de aumento y 12% mayor a la de 2015.

La producción aumentó algo menos porque hizo una pausa el incremento en el peso de la faena. De modo que el crecimiento en la producción de carne vacuna fue de 4%.
En resumen, EEUU está regresando a sus máximos de producción y exportación de carne vacuna, de la mano de la ventaja que da a los feedloteros contar con un precio bajo y estable de maíz. La producción sube por tercer año consecutivo y lo hace para las tres grandes producciones de carne: vacuna, cerdo y pollo.

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Demanda y competencia

La demanda asiática tiene así una fuente persistentemente creciente de abastecimiento. Así como sube anualmente la producción de carne vacuna en unas 340 mil toneladas, la producción de carne de pollo sube 374 mil toneladas y la de cerdo lo hace en 466 mil toneladas, respecto a la del año pasado.

El factor que agrega presión a una situación de mercados que no es tan mala como la del siglo XX, pero que tampoco es favorable considerando lo bajo del dólar, es que van cinco años de muy buenos rendimientos de maíz en EEUU y el Mercosur, que le bajan los costos de producción a esos países.

Uruguay, importador de maíz, mantiene precios 40% superiores a los de EEUU para el cereal que sirve de alimento al ganado.

Los bajos precios del maíz, derivados de producciones consistentes durante cinco años seguidos –superiores a los 350 millones de toneladas por año, cuando hasta 2012 nunca había pasado los 330 millones–, generan una presión consistente sobre el conjunto del precio de los alimentos.

Por ejemplo, pasa lo mismo pasa en Argentina, que ha iniciado una fase de crecimiento que todavía tiene niveles menores a los de Uruguay, pero que tiene una lógica de crecimiento que también puede sostenerse en el mediano plazo. La exportación de los vecinos se ha duplicado de 2015 a este año, desde menos de 200 mil toneladas a 350 mil.

Y en Brasil lo mismo, el complejo cárnico en pleno ascenso; y la de Australia que se viene recuperando de situaciones de sequía de años anteriores.

Así como por un lado la baja del dólar pesa en contra, por otro las condiciones meteorológicas relativamente favorables en EEUU y el ascenso de la producción de los países vecinos agrega complicaciones. En otras materias primas, como los metales, los precios han subido en respuesta al fuerte crecimiento económico mundial y a la depreciación del dólar.

En el caso de los alimentos, los precios apenas se han mantenido estables, con una oferta abundante que es absorbida con fluidez por la demanda, pero sin pagar precios mejores dado el abastecimiento persistente.

Carnes

El índice FAO está anclado

Para resumir la trayectoria del precio de los alimentos, el índice FAO da una pauta. Tras el auge que tuvo un máximo a comienzos de 2011, los precios se desplomaron marcando un mínimo en enero de 2016 (que fue compensado en Uruguay por una fugaz suba del dólar), y llevan ya más de un año de estabilidad.

La demanda asiática permite que los precios internacionales persistan significativamente por encima de los niveles del siglo XX, pero con un dólar tan débil y una inflación significativa en Uruguay que lleva a una situación compleja.

El índice FAO toma los precios de 2002-04 como la "base 100". Y sobre esa base se sigue que los precios promedio actuales están 70% por encima del promedio de esos dos años –una época de muy bajos precios–.

El índice de precios tuvo un máximo de 240 y un mínimo de 150 para estabilizarse sobre los 170. Desde setiembre de 2016 los precios permanecen anclados en ese nivel, mientras otras materias primas, típicamente los metales, han subido compensando la baja del dólar.

Maíz
Las abundantes cosechas de maíz benefician la producción de carne en EEUU.
Las abundantes cosechas de maíz benefician la producción de carne en EEUU.

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