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Noticias en la web - HISTORIAS CLÁSICAS

Noticias en la web - HISTORIAS CLÁSICAS | Edición del día Sábado 25 de Noviembre de 2017

La madrugada que Bilardo y Ruggeri fueron a buscar a Ruben Sosa

Las historias más increíbles de los últimos duelos de uruguayos contra albicelestes: un clásico histórico

La Copa América de 1989 quedó para el recuerdo por la actuación de Ruben Sosa. El delantero estaba intratable. Prueba de ello fue que con sus corridas le ganó a Argentina en el cuadrangular final del evento. Lo que pocos saben es que, cada vez que Sosita agarraba la pelota por la punta, el técnico argentino Carlos Bilardo le gritaba a sus jugadores que le pegaran para sacarlo de la cancha. El repertorio incluía el clásico "matalo", al "quebralo", con el que se intenta amedrentar a los rivales. Pero con Sosita en aquella copa no tuvieron suerte. Fue imparable.

Lo curioso del caso es que argentino y uruguayos compartían el mismo hotel. En aquel entonces el Vasco Ostolaza compartía la habitación con Ruben Sosa. Aquella madrugada en que los celestes habían eliminado a Argentina, alrededor de las 3 de la mañana, les golpean la puerta. Ostolaza narró la anécdota con lujo de detalles en el programa La Caja Negra de TV Ciudad: "Después que Bilardo le gritó matalo, como a las 3 de la mañana golpean y yo pensé que era alguno de la sanidad nuestra. Pero eran Bilardo y Ruggeri. Fueron a pedirles disculpas a Ruben. Fue un gran gesto de los dos. Ruggeri en ese momento jugaba en Real Madrid y le dijo a Ruben 'mirá que los de mi banda te quieren allá".

Cuidate las piernas

Bo, porteño. Cuidate la piernas porque mirá que nos estamos jugando la vida". A la pasada, con cara de enojado y de pocos amigos, Gustavo Varela le advertía a cualquier jugador argentino que se cruzara por su camino a lo que estaban dispuestos los jugadores uruguayos con tal de clasificar al Mundial de Alemania 2006.

Aquel encuentro de la última fecha de las Eliminatorias fue uno más de una larga cadena de duelos calientes con el clásico rival del otro lado del Río de la Plata. La historia habla de hermanos y bueno vecinos, pero cuando entran a la cancha no hay amistad. Ahí vale todo y la historia está plagada de anécdotas memorables, algunas de las cuales Referí repasa de cara al duelo que se viene.

El 14 de octubre de 2009, Gustavo Varela contó a El Observador detalles de aquel clásico. Dijo que antes del partido avisaron a los argentinos sobre cómo iba a jugar Uruguay.
Los clásicos jugados en el Centenario por las clasificatorias de 2002 y 2006 estuvieron bajo sospecha de arreglo.

Pacto no hubo, según los protagonistas del segundo encuentro, pero sí advertencias: "Nosotros les dijimos a los argentinos que se cuidaran las piernas porque nos estábamos jugando la vida", reconoció Gustavo Varela.

"Algunos integrantes del equipo argentino tomaron bien el consejo, otros nos hacían burlas y nos decían que esperábamos la ayuda de

Penal "arreglado"

En el equipo uruguayo que jugó el Sudamericano 1959 actuaba un personaje de novela como Cacho Silveira. Cuando se ponía a contar anécdotas era memorable. Cierto día se le dio por narrar un hecho ocurrido en un clásico con Argentina. Uruguay ganaba cómodo 3 a 0. Baile. La tribuna disfrutaba. En pleno partido penal para Uruguay. Cacho toma la pelota y la estaba acomodando cuando ve venir al golero argentino Negri.
De pronto el golero lo sorprende: "¿Qué tal Silveira, todo bien?". Cacho lo miró y le dijo: "Bien, bien ¿y vos?".
Y Negri se lanza: "¿Te puedo pedir un favor? Escucha, nos están dando un baile bárbaro esto es una vergüenza, dejame atajar el penal, decime adonde va".
"Flaquito, no me pedís nada", contaba Cacho en el programa Habla la Historia.
"Y le digo voy a dar dos pasitos, te voy a amagar allá, vos incliná el cuerpo y te la tiro a media altura, le dije. ¿Seguro?, me dijo. ¡Seguro!".
El juez pita, Cacho sobre la pelota... "Le hago así (amague con los ojos) marcando el lugar donde iba a rematar y Negri voló. Se la tiré al otro lado. ¡Las cosas que me dijo desde el suelo! ¡Cómo te voy a regalar un penal en un Uruguay-Argentina!", le dije yo.

La era Messi

Los tiempos cambiaron. Hoy las cámaras gobiernan el fútbol. La prueba más elocuente es que los jugadores se tapan la boca para hablar. A las nueva generaciones les tocó lidiar con Lionel Messi. Un jugador al que, según cuentan, le pegan y ni se inmuta.

Diego Lugano contó hace poco en el programa Todo Pasa de Océano FM: "¿Cómo es como rival? Habla poco y pide el juego todo el tiempo. Cuando está fastidioso no es de reclamar al rival sino con sus compañeros y seguir buscando la pelota. Cuando recibe una infracción no se queja. Es admirable".

Trompada

2009
La piña del Cebolla

El Cebolla Rodríguez se perdió el Mundial 2010 por una bronca con Argentina. Contó en el libro Vamos que Vamos: "Cuando entré me fueron a provocar muchos jugadores. Me puteaban, pegaban. Si ganábamos ya íbamos directo. Imaginate cómo estábamos. Era una jugada que no salió en televisión. Me estaba marcando Gabriel Heinze y terminó el partido. Él pechándome porque tiene un estilo de pechar, de buscar. Y como me vino a buscar, como que me tiró un cabezazo y yo lo esquivé, y no aguanté ni dos segundos que le pegué".


Lío con Messi

2013
La advertencia del Monito

En el último partido del proceso eliminatorio para el Mundial de Brasil, jugado en Argentina, Maxi Pereira tuvo un cruce con la estrella mundial Lionel Messi. A Maxi no le gustó una actitud del jugador de Barcelona y lo fue a encarar. Se le puso cara a cara y hay una famosa foto que recorre las redes sociales donde se ve al jugador uruguayo increpando con el dedo arriba como diciéndole "no te hagas el canchero". A su lado Cavani interviene mientras Messi pide disculpas.

Patada a Tevez

2005
¡Lo hiciste enojar!

En una entrevista con el diario La Nación, Paolo Montero contó una memorable. A Lionel Messi lo enfrentó 10 minutos. Última fecha de las Eliminatorias para Alemania 2006. "Él entró, era un niño..., tendría 18 años. No me dio ni pa' pegarle, ya no llegaba... Fijate la guapeza de esos jugadores, me acuerdo de Tevez... Darío Rodríguez le dio una patada que se escuchó en todo el Centenario. 'Lo quebraste, Negro', le grité... Cuando Tevez se levantó lo miró fijo y después lo encaró todas las veces. 'Lo hiciste enojar, Negro. Ahora estamos en el horno', le decía yo al Negro Darío".



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