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Noticias en la web - OPINIÓN - ÁLVARO DIEZ DE MEDINA

Noticias en la web - OPINIÓN - ÁLVARO DIEZ DE MEDINA | Edición del día Domingo 20 de Agosto de 2017

Es verdad: tocar a uno es tocar a todos

Lo que viene de ocurrir desafía todo antecedente

En el curso de una sorprendente entrevista concedida al semanario Búsqueda, el presidente Tabaré Vázquez ha afirmado que su gobierno no podía mantener "una posición intransigente" en el Mercosur y con relación a la dictadura venezolana, por cuanto ello podría haberle representado al país ser "aislado" y expuesto a "medidas" que "desde el punto de vista comercial ... perjudiquen a Uruguay".

Repare bien en lo que asevera el presidente. De haberlo podido hacer, se infiere, Uruguay hubiera mantenido esa "posición intransigente", solo que el temor a represalias que, por ejemplo, supusieran retrasos en los permisos de importación, habría llevado al régimen frenteamplista a acompañar el talante adverso hacia la dictadura chavista que hoy reina en las cancillerías de Brasil, Argentina y Paraguay (ahora, por lo demás, nunca tan bien advertidas de la "affectio societatis" que reina en Montevideo hacia la región).

George B. Shaw le preguntó, cierta vez, a una dama si estaría dispuesta a dormir con él a cambio de diez millones de libras, a lo que esta respondió, entre risas, que por supuesto. De inmediato, el escritor le ofreció diez libras por la misma transacción, a lo que la dama le respondió, alarmada: "¿por quién me ha tomado, Sr. Shaw?". "Eso, señora", le respondió el escritor, "ya lo hemos determinado, lo que estamos ahora es negociando el precio".

Así, pues, con Uruguay y Venezuela hoy. Los puntales del régimen frenteamplista -esto es: la columna burocrático-sindical que lo sostiene y en él medra- así como los partidos políticos que la expresan desde una óptica marxista decimonónica, han cerrado filas detrás de la dictadura venezolana. La sangrienta represión callejera, la detención de opositores, el silenciamiento de los medios, la miseria generalizada de la población, la imposición a sangre y fuego de un régimen colectivista, son banderas tan íntimas de esa izquierda que negarlas equivaldría, pues ... a ser otra cosa.

El resto del régimen no está, en modo alguno, lejano a esta posición: en su ADN está el matizar, comentar, glosar y analizar toda barbaridad totalitaria, si ella es ejecutada por un sistema que le es ideológicamente afín: Paraguay es, así, una "dictadura strosnista" en 24 horas, en caso de juzgar a su presidente de acuerdo a la constitución del país, en tanto Venezuela es un problema complejo, que hay que analizar debida y cautamente, a fin de facilitar el diálogo entre las partes, sin importar cuánto tome en llegar.

El deleznable rumbo de la cancillería que encabeza Nin Novoa ejemplifica esta posición: el ministro no nos puede decir hoy si la llamada "asamblea constituyente" impuesta por la dictadura con la soldadesca plantada en el recinto parlamentario es o no aceptable para un gobierno civilizado, y su comentario sobre la situación venezolana se limita a afirmar que es un "desastre" ... algo por lo que no creo que lo recuerden los libros de historia.

La oposición que, por tanto, procura encerrar a los personeros del frenteamplismo en un reconocimiento de la naturaleza autoritaria del madurismo está perdiendo su tiempo. Apenas logrará falsos sinceramientos entre algunos de los oportunistas ahora desplazados del régimen, de los que van lloriqueando por los medios que es difícil "defender a este gobierno" o pretenden que creamos que han sido súbitamente iluminados por el Espíritu Santo tras doce años de imperio del grotesco. Habría sido recién ahora, al caer la escama de sus ojos, que se les han revelado las tramas de ASSE o Alur, las monstruosidades sindicales o los fuegos fatuos de las tarjetas de crédito.

No nos engañemos, pues.

El frenteamplismo gobernante está sólidamente plantado detrás del chavismo venezolano, al que nos estaría, por cierto, arrastrando ya y de buen grado si es que pudiera hacerlo sin resistencias, si es que lograran concretar un solo proyecto.

Recuerde Ud. que hubo un día en el que los venezolanos creyeron que lo que hoy viven no podía en modo alguno ocurrirles. Y si las tierras de Mozart, Goethe y Tolstoi bajaron a los infiernos que lo hicieran ... ¿qué queda para el país esquina con vista al mar de Benedetti?

Esta verdad de a puños es la que refleja la expresión del presidente respecto a su política exterior.
Uruguay no es más el país insignificante en términos demográficos, políticos y económicos al que, sin embargo, se le hacía un lugar por su consecuente apego a principios universalmente acordados.

Hoy, y de la mano del mal gobierno que se ha dado, es un país dispuesto a cambiar presos por naranjas, y principios por permisos de importación. Como la dama de Shaw, ya sabemos lo que es, solo que aún resta determinar su precio.

La política exterior de los estados expresa, por cierto, sus profesiones de fe internas.

Uruguay, en este sentido, es fácil de leer. La claque gobernante se ha divorciado, sin remedio, de todo principio rector: que nada menos que el vicepresidente de la República sea un mentiroso comprobado y un notorio incapaz es saludado como una "tormentita de verano".

Que haya acudido a un "tribunal" de ética de su propia comparsa para, apenas días después, desautorizarlo a los cuatro vientos, exponiéndolo como la mesa de truco que en realidad es, a nadie parece moverle un pelo del bigote.

Que tengamos que pasar por la comedia de preguntarnos por el contenido de un sobre lacrado, encerrado en un cofre, en el corazón de un reducto partidario vigilado, cuando todo Uruguay lo conoce ya y lo comenta en detalle y entre risas, es una tomadura de pelo más digna del cofrade de una secta que de un ciudadano del siglo XXI.

Si no hay, pues, majestad en las reglas del juego interno que se ha dado el círculo gobernante, ¿qué género de respaldo puede dar Uruguay hoy al respeto de los principios internacionales que regulan el orden civilizado de las naciones y la vida y opinión de personas sometidas a dictaduras?

La lectura del reportaje de Búsqueda desconcierta. Mientras leemos en la prensa que arden los empleos y se lanzan "cursos" destinados a lo único que ha prosperado bajo el frenteamplismo junto al funcionariado prebendario, cuidacoches y vendedores de chucherías en los buses, el presidente cataloga como logros de su administración ¡los educativos! No contento con ello, y ante la posible injusticia de una evaluación negativa de la ciudadanía respecto a su gestión, nos espeta con orgullo que Uruguay ... ¡va a ser sede de la Conferencia Mundial sobre Enfermedades No Transmisibles!

La barra brava de la lista 711, a la que los opositores a este espanto tanto debemos y cuya contribución no nos alcanzarán los años para agradecer, ha asegurado, desde su radicalismo suicida, que respaldarán como un solo hombre a Raúl Sendic. "Tocar a uno", nos dicen sus miembros, "es tocar a todos".

Tienen razón. Y recuérdenlo quienes se devanan los sesos tratando de identificar tendencias o matices en el círculo gobernante: basta con tocar a uno, para conocer a todos los demás.

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